jueves, julio 20, 2006

Horteradas

Una de las grandes ventajas de ser políticamente incorrecta es que puedes llegar a alardear de tu puntito hortera. Lo tenemos todos (sí, tú que me lees, también).

A mí me divierte reconocer lo bajo que caí el día que, con tanto exceso de tiempo libre, me enganché a Gran Hermano 6 (creo). Cuando comenzó la primera edición yo me jactaba, y era sincera, de no haberme podido tragar ni un sólo programa completo y de no conocer a toda aquella pandilla de frikys. Recuerdo que mi jefe en aquellos tiempos me miró y me dijo: "¿Pero tú en qué mundo vives?". Yo le contesté: "En el real, donde deberiáis estar todos vosotros". En ese momento, la redacción en pleno estaba enloquecida porque un tal Nacho dejaba la casa. Creo que ese día y el de las Torres Gemelas fue el que más emocionado y conmocionado estuvo el personal. Penoso, lo sé.

Pasó el tiempo y mi vida cambió. El año pasado vivía sola y, a veces, también me sentía así. En fin, que cuando te aburres como un hongo, estás más sola que la una y haces de la caja tonta tu compañera de fatigas nocturnas acabas viendo lo que sea. Sí, eso, lo que sea. O sea, que caí en las redes de Nicky, Bea y otras hierbas. Así que me relajaba mucho viendo tanta ordinariez junta, tantos problemas de convivencia de tres al cuarto y observar que se podía ser muchísimo más patética que yo. Es muy relajante, la verdad.

Y no sólamente eso. Siempre me ha encantado Operación Triunfo (sí ¿Qué pasa?). Es más, las noches solitarias son tan frecuentes y la programación es tan mala que me paso el día quejándome de que no haya empezado ya. Necesito un chute audiovisual para tener un poco de emoción siguiendo algún programita. Es que, para más desastre, soy incapaz de controlar la programación. O sea, que no sé ni cuándo ponen algo que me pueda gustar. Y me rechifla provocar a los hombres cada vez que Bisbal sale en la tele.

Es matemático. Estás tomando algo con un amigo, sale Bisbal en la tele y empiezan a decir: "¡Qué hortera es ese tío, qué paleto, qué corto!". Indefectiblemente, miro la pantalla, me sonrío y contesto tranquilamente: "Pues yo me lo follaría". ¡Ja! No veas la de "argumentos" profundos que se ponen a esgrimir. Que si para las niñatas _a lo que yo respondo que puedo darle una larga lista de treintañeras que harían lo mismito que yo propongo_; que si es un paleto _mi respuesta: "Hablo de tirármelo, no de hablar con él de política"_; que si el pelo _"No te preocupes yo se lo corto. Y con colita está remono" y todo así.

Claro, si yo digo que la Roser ésa tiene cara de caballo soy una envidiosa porque, obviamente, tiene un cuerpo de muerte. Pero si un fenómeno de masas (reconozco que aderezado a los gustos de ultramar con los cuales discrepo) nos gusta a las nenas somos una pandilla de horteras. O sea, lo que nos gusta a muchos es una horterada. Si digo que me pone Pavarotti porque canta bien y tiene pasta, soy una enferma. Y Carmen Electra es de goma y todos las prefieren naturales y con el pecho caído. Pero eso sí, como salga alguna correteando por la playa con las boyas al viento, se terminó la conversación. Casi como si fueran al fútbol.

Y heme aquí, hermoso día de verano, contando las horas para que empiece OT y morirme de envidia viendo cómo alguna gente puede hacer realidad sus sueños aunque sea sólo una temporada. Y cabrearme viendo la peña que apoya a la negada ésa de Idaira que desafina hasta hablando. Y emocionarme cuando cantan mejor que algunos de los intérpretes originales. Y tomarme unas birras con mis amigos mientras ponemos a parir a éste o aquel de GH como si nos fuera la vida en ello. Y saber que el jueves tengo la noche asegurada diciendo chorradas.

Es que una es así. Muy espabilada para algunas cosas y una pedazo de hortera para otras. Y me gusta. No se puede ser perfecto ininterrumpidamente. ¿No?

Por cierto, ¿Alguien sabe cuando empieza Operación Triunfo, por Diooossss??

4 comentarios:

los dijo...

a mi me pasó también con la primera OT, que al principio renegaba... pero al final me enganché... claro que solo con la primera, después JAMÁS!!!

aún así me hizo gracia cuando fuí a New York escuchar al bisbal en un bar... moló!

ninfa secreta dijo...

Yo me reenganché con la última edición, jejeee!

Las del medio tampoco me gustaron.

Cuando yo fui a Mëxico recuerdo que en los kioscos había teles portátiles con Alejandro Sanz cantando. Me salió el amor patrio!!

sol_i_lluna dijo...

Pues yo me niego a confesar mis horteradas, y que conste que no son pequeñas, pero en la vida reconoceré que he visto OT; con lo buenos que son los documentales de la 2!!!!

Anónimo dijo...

Pues a mi también me mola OT...sí, qué pasa!, no te rías...no va a ser todo intelectual, no? Ya me cansan hasta los documentales de la 2!, bastante tengo yo ya con mis bichos en el curro!

santibichos