viernes, julio 07, 2006

Gracias, muchas gracias

Ayer alguien me dio las gracias sólo por decirle que tenía ganas de verle. Una respuesta, concisa, clara y sorprendente: "Gracias, muchas gracias". Nada más.
Me sorprendió pero lo entendí enseguida. Me pareció que esa respuesta procedía de una soledad vieja, una necesidad desbordante de cariño que se vuelve agradecimiento con la simple tranmisión de una empatía.

En los últimos tiempos varias personas _únicas, magníficas, inteligentes y absolutamente populares_ me han dado las gracias por el mero hecho de haber compartido con ellas un sentimiento (suyo o mío, qué más da). Será que vivimos en un mundo donde mostrar nuestro lado débil _para mí, el más tierno, auténtico y hermoso_ se ha convertido en algo que no sólo no debemos hacer sino que, cuando tenemos la osadía de romper las barreras, hemos de agradecer que alguien nos guarde el secreto.

El secreto de nuestra armadura resquebrajada por un amor incumplido, una nostalgia, un soplo de ternura que hace mucho que nos falta. La armadura nos proteje o eso creemos. Yo protejo también mi secreto con fruición. Soy cañera, ruidosa, para quien no me conoce agresivamente extrovertida, con las ideas tan claras como políticamente incorrectas.

Y cuando me encuentro una de esas almas libres y poderosas, frágiles y fuertes que me ofrecen el privilegio de conocerlas entre los hierros poderosos de la coraza, siento deseos de llorar cada vez que, encima de hacerme el regalo de su confianza, me dan las gracias. Estamos acostumbrados _yo la primera_ a no ser queridos. Yo lo estoy, al menos. Y, a pesar de que soy una de las personas más afortunadas de la tierra (jamás me cansaré de repetirlo) porque tengo la mejor familia elegida del mundo _que para eso una tiene experiencia y elige con criterio_ aún no me acostumbro a que me amen como soy.

Son muchos años de descalificaciones, de niñez abolida, de juventud en lucha permanente, de años de adulta superviviente. Son muchas muertes sobre mi corazón. Muchas palabras no dichas a tiempo. Mucho amor que quedó por dar y que ya ni se me ocurre cómo mostrar. Muchos desengaños, mucha amargura.
Sin embargo, toda esta oscuridad pasada (porque la oscuridad no es lo que nos pasa sino cómo lo vivimos) no enturbia la deslumbrante luz de poder seguir creyendo en algunas escogidas personas. No enturbia la fragancia de ser quién de arrancar una sonrisa a quien amo. De que quien amo me la arranque por el mero hecho de existir.

Bien al contrario, la oscuridad, cuando abres los ojos, te deja ver de manera tan diáfana que vale la pena un tiempo de noches negras. Por eso, yo también os doy las gracias. A mi familia elegida, a mis chicas favoritas (deberíais saber quiénes sois), a quien tiene el valor de desnudarse para mí o a causa de mí. Gracias a todos vosotros por permitirme ser yo misma, por permitiros serlo, por ser de verdad.

Gracias, muchas gracias.

8 comentarios:

los dijo...

oye que yo, si me tengo que desnudar, me desnudo, ein? no problemo.

qué bien escribes jodía, cuando vuelvas a ser reportera o editora o redactora.. como se llame, me dices la publicación para no perdérmela.

Raquelita dijo...

Que razón tienes con lo de los armazones..Y si, yo realmente creo que "estamos" acostumbrados a no sentirnos queridos, pero sabes que? creo que mayor es el mal de los que tienen miedo a querer :)


Pdt:Raquel de Orkut, nola loca catalanita, si no la pseudocanaria:) no dejes de escribir...te sigo..

ninfa secreta dijo...

Gracias por la aclaración y por seguirme! Espero no perder la costumbre de nuevo...

Anónimo dijo...

Lo de "las gracias" es algo curioso...la gente con la que me muevo profesionalmente es muy competitiva, muy recelosa, en vez de darte las gracias te ponen la zancadilla cuando te das la vuelta...buah un puro asco!...lo mas sorprendente es la gente nueva que conoces...hoy he conocido a un frances, aqui en Southampton, que puede ser mi abuelo, pero es una eminencia en el mundo de la infauna (mi mundo)...me ha pedido un par de chorradas y NO PARA DE DARME LAS GRACIAS! ES INCREIBLE, Ahora nos pasamos el tiempo juntos en las charlas del congreso y eso que nos comunicamos fatal (el en un ingles afrancesado incomprensible y yo en spanglish de Aluche)...pero contactamos!...es un tio amable y sincero...yo estoy feliz!!

Lo que es la vida!

PD.Perdona los acentos pero no tengo ni puta idea donde estan es este techado guiri!!
PD2. Que peligro tienen las catalanas, uff!

santibichos

ninfa secreta dijo...

Bueno, yo no me refería a ese tipo de gracias, si te fijas. Hablo de una respuesta que, vista superficialmente, es extraña. Y de un tipo de agradecimiento que no tiene nada que ver con el mundo laboral sino con el alma.

Anónimo dijo...

Escribe Ninfa, escribe mucho.
Estamos perdido el pudor al cuerpo y tapando cada vez más el alma, lo que más necesitamos mantener claro comunicarnos sin torpezas ni tapujos.
Miedo a decir que necesitamos a los demás para seguir: ese clavo ardiendo que es el motor de la vida.

Anónimo dijo...

tengo los dedos lentos y dejo palabras sin escribir.

lo que más necesitamos mantener claro "para" comunicarnos...

Anónimo dijo...

la verdad es que te entendi, eso creo...pero quiza tenia ganas de contar lo de mi affaire con el abuelito frances...como yo no tengo blog...sorry por no venir a cuento!

santibichossinacentos