viernes, febrero 23, 2007

En tránsito

¿Y qué diablos os cuento hoy?

No he hecho nada apasionante, aparte de cobrar un porquería de mi ex empresa _lo cual confirma mis sospechas de que lo mejor que podía haber hecho era largarme_, pegarme un tute de coche que ni os cuento bajo esta lluvia que, o te convierte en Carlos Sáinz o te mudas a Madrid, cepillarme una botellita de vino con una amiga suiza que está por aquí y con la que farfullo un inglés tan abstruso que dudo muchísimo que entienda ni jota de lo que digo y que me estoy preparando para salir de jarana _cómo no_ por penúltima vez... esta semana.

Tengo que preparar la maleta, hacer otra para la ropa de mis hijos y, en mi línea, todo lo que he hecho es ir al Corte Inglés a comprarme una mochila para mi ordenador que de portátil sólo tiene el nombre porque es como llevar una piedra de esas que usan los vascos para hacer deporte. Un poco de consumismo siempre me pone de buen humor. Como de ejecutiva agresiva no puedo ir, intentaré ir de ejecutiva "casual/cachonda" (no hay que olvidar que Barajas está llena de ejecutivos forrados de pasta y tipejas de esas con ropa a la que yo jamás tendré acceso).

Ya voy procurando llenar los fines de semana en que puedo hacer algo diferente y abriendo mi agenda madrileña a ver qué me depara el futuro. Estoy muerta de curiosidad. La semana que viene supongo que estaré muerta de cansancio porque mi jefe amenaza con curro a tutiplén. Pero bienvenido sea, ya era hora.

Y cada día de asquerosa lluvia me alegro un poco más de irme de aquí. Lo malo es que los fines de semana también lloverá y estaré en estos lares pero, en fin, será temporal, espero.

Sigo despidiéndome de unos y de otros. Una de mis hermanas me ha escrito una hermosa carta en la que dice cosas no tan merecidas pero hermosas de leer. Lo bueno de haber pasado malos tiempos es que tienes muy claro quién se ha quedado contigo y por qué. Estamos todos un poco tristes y alegres al mismo tiempo. Es una sensación confusa porque no soy demasiado consciente de vivir esto como un traslado. De hecho, para empezar no me llevaré gran cosa en la maleta porque aún no sé dónde voy a vivir aunque todo indica que con una compañera de trabajo.

Será divertido tener un pisito de soltera, yo me salté esa fase juvenil, a ver cuántas nuevas fases más me depara mi nueva vida. Ya sé que todo no será bueno pero, si alguna virtud tengo, es que le saco partido a cualquier cosa. Incluso a los fracasos porque siempre pienso que lo que fracasa es como cuando el cuerpo humano aborta naturalmente: no va adelante por es insano, deforme o defectuoso. Pues fuera del útero es lo mismo _la verdad, al hacer esta descripción no he podido evitar pensar en algunos hombres y juro que no era la idea... ¡Así soy yo!_

Pues nada más por hoy. A los que salís de mi vida: bon voyage; a los que llegáis para quedaros: bienvenidos a casa; a los que estáis de paso: por favor, no molesten;

A todos os deseo lo mismo que para mí: mucha suerte.

Y que la Fuerza nos acompañe

4 comentarios:

Lobo hechizado dijo...

SUERTE NINFA...Sinceramente eres extraordinaria

Anónimo dijo...

¿Martes? ¿Viernes? , ¿y donde está lo que estaba escrito ayer? ,¿no te han correspondido?,¡¡que pena!!,¿arrepentida de ser mujer esta chica que nos come el coco cada día? ,¡¡ en el fondo es como todas!!...

Raul Alberto dijo...

Y tú como todo anónimo, absolutamente cobarde, no más palabras al respecto por que en realidad no te las mereces…

Aloha guapa, que te seguiremos en tu travesía para disfrutar de tus éxitos y acompañarte en los momentos difíciles…muchos besos…

ninfa secreta dijo...

Raúl, ya sabes que te llevo conmigo en el corazón y el portátil y seguiremos unidos por el hilo invisible del ciberespacio.

Como tú bien sabes, yo jamás me arrepentiré de ser mujer...

Mil besos