sábado, marzo 03, 2007

Crónica de una ninfa emigrante

He sobrepasado la primera semana y aún no me han despedido. Así que habrá que hacer un balance positivo, creo yo. Ha habido de todo pero, sinceramente, me he encontrado muy bien. He visto a mis amigos de siempre, los de siempre de mi ángel de la guarda ejercieron de lo mismo nada más poner los pies en la capital _¡Qué afortunada soy, señores!_ y me he mudado a un piso monísimo con piscina y todo propiedad de mi nueva compañera de piso que es, asimismo, compañera de trabajo.

Hemos hecho unas migas estupendas, coincidimos en la visión del monotema (o sea, lo mal que está el mercado), las dos libres de ataduras masculinas, nos gusta la fiesta a ambas más que a un tonto un lápiz y tengo la sensación de que hay una química muy prometedora.

He comprado YO SOLITA mi bono de transportes para todo el mes sin hacer el ridículo _que sí, que soy muy patosa_, sólo me he equivocado una vez en el metro (eso sí, con una amiga esperándome colgadísima y yo haciendo el bobo debajo de la tierra), he empezado a conocer un poquillo el ambiente de la oficina y, poco a poco, intento cogerle el pulso a esta nueva etapa.

Para empezar con buen pie, me fui a comer con M. _con quien comparto el piso en Madrid_ y nos pasamos más tiempo riéndonos y rajando que hablando del alquiler y cosas más cotidianas. El segundo día, cita con un joven conocido-desconocido del que tenía muchísimas ganas de disfrutar en vivo y en directo. Fantástica comida, un encanto total y absoluto. Un tímido tan malote como yo pero haciendo menos bulla. Así que hemos fijado un almuerzo semanal juntitos para no perder el buen hilo. Estas pequeñas joyitas las intuyo muy rápido. Soy un águila para los brillantes escondidos bajo el disfraz de chico silencioso.

Como soy la nueva y desconocida he de convertirme en una persona abierta (¡Más!) así que el jueves opté por promover una salida de cañas, marcha y lo que fuese. Íbamos a ser dos y, al final, acabamos cinco guapas mozas de fiesta por Huertas. Directamente de la oficina a las cuatro y media de la mañana con los pies destrozados y de vuelta a casa en el “búho”. No vamos a hablar de las caras que teníamos tres horas después, cuando nos levantamos para currar. Ha sido tan duro que ya hemos instituido el jueves como día de marcha oficial de la oficina para que se sume quien quiera.

La noche fue total. Me la pasé entera viendo macizos (¡¡Qué barbaridad, en Santiago vas a un pub o un bar y hay que estar toda la noche oteando para ver algo normalillo y esto era un no parar!!). Empezamos de cañitas, tapeo, copas y ya rapidito teníamos los correspondientes “macizan boys” entregados a nuestra marcha. La verdad es que la mayoría del resto de las nenas del local ni se movían y entre M., que es un monstruíto de la salsa y la rumbita, y la ninfa pecadora, que baila salsa y lo que le echen todo lo despendolada que le parece, era difícil no vernos.

Vamos, que la semana ha sido movidita y muy atractiva para alguien tan inquieto como yo. Como buena provinciana que soy, me encantan los edificios modernistas de Gran Vía, las grandes avenidas, las tiendas (eso ya me iba mucho aquí pero es que trabajo en la zona del pecado), conocer gente nueva y que no me conozca nadie.

De momento, el tema del transporte lo llevo bien. Aquí el personal me agobió tanto previamente con el asunto que, la verdad, pasarme media hora _que es lo que me lleva desde mi nueva casa_ en tránsito al trabajo no me parece para tanto. Se me ha quitado la paranoia de que llevo escrito en la frente que soy de fuera porque TODO EL MUNDO ES DE FUERA, así que he estado encantada. Igual dentro de unos meses estoy echando pestes y todo eso pero, por ahora, procuro disfrutar todo lo posible, como siempre, ya sabéis que soy una nutria del universo.

Ya veis que esto se ha convertido en la crónica de la emigración nínfica. No os preocupéis, volveré sobre mis tesis acerca del sexo enemigo y mi nueva postura en el asunto (¡Sí, hay cambios!).

Lo dicho, continúo en tránsito. Sólo falta descubrir…

¿Hacia dónde?

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Veo que estás llena de vitalidad e ilusión. Enhorabuena por ambas cosas.
Me asomaré con frecuencia por aquí, Ninfa, porque me interesa mucho todo lo que cuentas. Busco un trabajo en Madrid y lo hago desde Galicia. Cribo productoras, revistas, periódicos...pero no consigo llegar a defenderme personalmente en una entrevista laboral. Tengo experiencia en radio, prensa y TV pero mi CV es muy raro y heterodoxo. Me interesa lo que cuentas Ninfa y, también, como lo cuentas.
Un abrazo y mucha suerte en todas tus cosas.
Ah y...bueno, me gusta mucho tu foto. Mucho. Me atrae mucho. Muchísmo :))
En fin, ojalá algún día pueda "rondarte" para unas cañitas.
Besoooo...
MAOHI

ninfa secreta dijo...

Maohi, si buscas trabajo en Madrid tendrás que hacerlo desde allí. Con dirección de Galicia ni mirarán tu CV.

Sobre la experiencia en todos los campos... no sé, yo he dejado el periodismo, es desagradecido y mal pagado. Se abastecen de becarios así que está fea la cosa.

Eso sí, si quieres trabajar en Madrid, lleva tu CV personalmente y hazte con una dirección allá. Es una opinión.

Biquisss!

Patri dijo...

Me alegro de que estés contenta. Se desprende al leerte. Te lo mereces, así que disfruta a tope de todo, ¿vale?

Besotesssssssss

tu dijo...

Huertas es la mejor zona de madrid para divertirse, anda que no me lo he pasado yo bien por allí en mis años revueltos....

es genial

y si, los tíos están muy wenos...

Treinta y tantos dijo...

¡Ay, estoy sintiendo nostalgia de Madrid!

Ja, ja, ¡a por la segunda semana!

Un beso!

santibichos dijo...

Bueno, bueno, bueno,...veo que te adaptas bien, pero que muy bien!..me alegro!

Síp, la verdad es que todos los de los madrikles estamos mu buenorros!, jeje...es lo que hay, toda una tentación...

...y si el metro no te cansa, la casa bien, la compi mejor y el curro chachi...todo va sobre ruedas!, enhorabuena y feliz vida nueva!

Un bico desde la húmeda Coruña (brrrr!)

Treinta y tantos dijo...

Santibichos!!!!

¿Eres un madrileño (como yo) en Coruña?!?!?!

santibichos dijo...

Treinta y tantos,...menudo susto te has llevado, eh!, qué!... ya estás pensando en cambiar de city?, (jeje, qué malote soy!!)

pues sip, si señorita! uno es del foro de toda la vida (bueno, bueno, hasta el 93) y eso marca mucho (ya has oido a Ninfa: "...la pasé entera viendo macizos...", y eso que no estaba yo!)

Bueno, dejaré de hacer el fantasmón y volveré a la cruda realidad...pero, sí, llevo ya unos años viviendo en A Coruña...y me gustaaaa!

Treinta y tantos dijo...

Santibichos, no me mudo, no!!

Yo llevo desde finales del 2001 en Galicia. Y me ha costado, pero también me gusta.

Ninfa (perdón), dejamos de utilizar tu blog de chat.

Besos a los dos!!