jueves, noviembre 06, 2008

Hotel, dulce hotel

Cómo me gustan los grandes hoteles. En realidad, me gustan todos en general pero esa aureola de grandeza de un gran hotel me deja fascinada siempre.

Creo haber aclarado ya que lo mío no es el mochileo ni el camping ni otro tipo de hierbas viajeras. Yo adoro los hoteles y todo el ritual que les acompaña. Adoro las camas king size (tan poco habituales aún en España, ¡qué cruz, señores, qué cruz…), los grandes baños con ducha independiente, los jacuzzis, las sábanas recién puestas y planchadas, el kit de bienvenida, el minibar lleno de tonterías carísimas… qué sé yo, me encantan los hoteles.

Ayer viví una experiencia religiosa aquí, desde el lado oscuro de la crisis. Tenía una entrevista laboral en el Westin Palace de Madrid. Obviamente, nunca había entrado allí y, aunque he visto muchos hoteles de lujo en mi vida, a éste se le nota la categoría y el (imagino) desorbitado precio.
Se me había olvidado aquel tiempo en que los botones me abrían la puerta y me saludaban, pisaba ricas y gigantescas alfombras iluminadas por lámparas que serían ostentosas en cualquier otro lugar. El Palace es ostentoso, claro, pero la majestuosidad y un poco de ostentación son buenas compañeras siempre que no se caiga en la horterada.

Cuando entro en estos lugares, siempre pienso que yo me he equivocado de vida y dimensión. Que lo mío era vivir en medio de esas maravillas, yo que disfruto como una niña con cada detalle y que valoro lo bueno con delectación casi hereje. Observo a la gente que desayuna cerca del salón en el que estamos. Pienso que yo tendría que ser aquella señora elegante que nunca en su vida tendrá que preocuparse del maldito dinero y me sorprendo cotilleando cómo una musulmana, tapada hasta las orejas, desayuna a dos carrillos en un local tan europeo como chocante con su aspecto.

Es una pena no haber nacido Isabel Preysler o Mar Flores o Nuria nosequé (la del Fefé). Porque está claro a estas alturas que no me haré rica nunca (ni siquiera pudiente) aunque me chifle el lujo, la belleza y el buen vivir. Como dice un amigo mío, la culpa es mía, que les pongo pegas a todos aunque no es rigurosamente cierto. Yo querría ser la Preysler y ser capaz de enamorarme del señor ése que me va a solucionar la vida. Pero, claro, si yo ni siquiera conozco ese tipo de señores. Y ni siquiera me gustan los señores.

Mi entrevistador no era un hombre mayor. Dijo tener dos niños, como yo, de cinco y cuatro años y mi cerebro de mujer pudo visualizar, mientras atendía a la posible oferta de trabajo, la estupenda vida de su señora esposa, como una marquesa en su fenomenal chalet o acompañando a su esposo a sus “terribles” viajes de trabajo en los que mataría el tiempo de compras… Cuando supo que tenía dos hijos para mí sola me dijo _curioso en un hombre_ “debe ser duro criar dos niños sola”. “Muy duro”, respondí, mientras miraba alguna de esas lámparas que solucionarían la vida de los tres para los restos.

En fin, espero que mi próxima vida me compense las estrecheces de la presente y eso que siempre me las arreglo para vivir bastante bien. Pero debe ser fantástico no sufrir pensando en el futuro de los hijos ni en el tuyo propio, salir a desestresarse por Ortega y Gasset y Serrano, de tienda en tienda, o disfrutando de mi maravillosa habitación (ya puestos a pedir, una suite) mientras la visa platino se desgasta sin despeinarme. Además, soñar es lo único que se puede hacer gratis.

Ainsss, quiero reencarnarme en animal de lujo...



12 comentarios:

tu dijo...

yo también!!

suerte con esa oferta! :***

ninfasecreta dijo...

Gracias, guapa!

Tú sí que sabes... :***

Fran dijo...

Me alegro que hayas elegido a Marilyn y no a la macarra de Madonna. Habla bien de tí. Son como en la vida misma, tener pasta con clase o ser rica sin dejar de ser vulgar. Haber si el entrevistador además de solidario es inteligente y te contrata

ninfasecreta dijo...

Kylie Minogue tb se había sumado al carro de las adoradoras de los diamantes pero las imitaciones, al igual que ocurre con las joyas, no tienen valor.

Creo que sólo Marilyn puede enviar un mensaje tan calculador sin dejar de ser absolutamente... charming.

Gracias por los buenos deseos.

magic dijo...

Visito muchos hoteles y si hay suerte incluso puedo dormir en ellos, a veces me siento igual que tú... buena elección la de Marilyn.

Me encantan tus palabras ¡¡

Un saludo

lectora anónima dijo...

Todo gran logro comienza con un sueño, nunca dejes de soñar.
Mucha suerte.
Perfecta Marilyn.

Besos, soñadores.

Félix dijo...

¿Te dijo el entrevistador si estaba separado? ¿Cómo? ¿No preguntaste?

Espero que te den el trabajo si viste que valía la pena.

Por cierto, no es por desanimarte, pero ese tío seguro que vive en un piso normal y con un sueldo normal y su empresa alquila un lugar en el Palace sólo por dar imagen en las entrevistas.

Un beso.

Crika dijo...

Nena, cuando se acaba mi vía crucis particular, pienso dar un fiestorro en un hotel de esos para mis amigos, todos los que me habéis acompañado en este duro camino y aguantado todos y cada uno de mis bajones y subidones emocionales. Y para ir "correctamente" vestidas, nos llevaremos la VISA de empresa y diremos a lo pretty woman en las tiendas "HAGANNOS LA PELOTA" ...jejeje, qué bonito es soñar :P
Un beso de lunes

Jota dijo...

Amor, lujo y felicidad. Díficil mezcla, como diría Pau Donés. Nada es imposible, pero ¡qué bonito es soñar!.

PD:Yo me apunto a la fiesta, aunque no me hayan invitado.:-P.

ninfasecreta dijo...

Hombre, Félix, no me había planteado cazar al hombre éste... Pero no creo que viva en un pisito porque es el director general.. xD!

Crika, si no pueden hacernos la pelota, la fiesta la hacemos iguaaaal11

Besos a todos

tu dijo...

mari, te he tageado también, instrucciones en mi "blos"

magic dijo...

Hola guapa¡¡ gracias por tu visita, por supuesto que puedes enlazarme, yo ya lo he hecho contigo... espero que no te importe.
En cuanto a vivir en Jordania, relamente no somos tan diferentes, cuando llegas a un lugar nuevo tienes que adaptarte, en este caso no cuesta mucho trabajo, la verdad,lo mejor que define a su gente es la amabilidad y la entrega.
Un abrazo