sábado, agosto 05, 2006

Touch and go

Me acabo de merendar un cuento de princesas en plan "Barbie". Final feliz, claro. Me han dicho por aquí que era a mamá a quien más le había gustado la película. Algo de cierto hay.

Me sigue pareciendo hermoso creer en los pajaritos preñados. Otra cosa es que una no sepa que del cine a la cruda realidad hay un abismo. Mi espíritu pragmático ha decidido pasar al "touch and go". O sea, disfruta y hasta luego cocodrilo. Puesto que tengo cada día más claro que lo de llenar el corazón está imposible y que, algunas, no hemos nacido más que para ser deseadas _o sea, para que nos echen un polvo pero no para enamorar_ pues a disfrutar de la parte positiva de este sambenito.

Con las mismas, ahora he optado por salir de marcha con mis amigas, bailar como una go-go porque me divierte provocar y me divierte bailar y, si conozco a algún chico guapo o que entretenga, me lo merendaré justamente como prohibe la Santa Madre Iglesia. Claro, todo esto presupone cargarse cualquier atisbo de romanticismo pero ahí está el quid.

Científicamente demostrado por mí misma que un clavo saca otro clavo. Que si varías de clavos no te enganchas de ninguno y no hay oportunidad de que te han pupa ni en el alma ni en el ego (que también es muy importante, ¡Qué leches!).

Además, ya me han explicado que mis dos queridos hándicaps no me facilitan las cosas. Siempre lo supe pero, en fin, una piensa que la sociedad ha evolucionado. Va a ser que no. Tampoco lo critico. No es para cualquiera eso de hacerse con el kit completo de mamá y sus increíbles hijos. Sobre todo para un hombre. Sin embargo, soñar era gratis.

La verdad es que, hasta ahora, no había pensado seriamente en tener pareja. Ahora tampoco porque no conozco a ningún candidato idóneo pero me doy cuenta que esa necesidad está ahí. Lo que pasa es que he decidido exterminarla. Puesto que no puedo colmarla... la ignoraré.

Lo bueno de ser pasional es que, en ese área, al menos cubres alguna parte sin que sea preciso que se casen contigo. Es más, preferentemente de este modo. Ya sabemos aquello de "cásate y sabrás lo que es joder sin ganas". Así que prefiero hacerlo con muchas ganas, sin promesas y, como lo del amor está caro, complicado y tal, pues con mucho cachondeo.

Conste que no me quejo. Porque para el cachondeo no tengo problemas y ahora menos que nunca. Así que, puesto que no hay manera de enamorar y enamorarse, habrá que optar por los dones que la naturaleza a tenido a bien regalarme, sacarles su jugo mientras duren (unos añitos) y que me quiten lo bailao.

Luego, espero trabajar muchos años y volver a ligar en las excursiones del Imserso. Con mi traje de Adolfo Domínguez, eso sí. Y que sea con un puestecito, por Dios.

Que las mujeres solitarias hemos de ser independientes. ¿O es al revés?

¡Bah! No tiene importancia.

3 comentarios:

JOHNNY INGLE dijo...

Hum, así que "casate y sabrás lo que es joder sin ganas". Precisamente esta noche me contaron la historia de un hombre que se casó y al que no le dejan joder más que tres veces al mes y está que trina. De modo que, si lo miramos desde el punto de vista masculino, el refrán sería: "cásate y sabrás lo que es quedarte con las ganas de joder".

A todo se le puede dar la vuelta.

Con el tema de la pareja y del amor y de enamorarse para mí que está ocurriendo algo parecido a lo del mercado inmobiliario: una hiperinflación, una burbuja. Se sobrevalora la pareja y se sobrevalora el amor. Nos han metido entre ceja y ceja que ese es el camino de la felicidad y no nos dejan otra alternativa. En cuanto nos vemos privados tendemos a creernos infelices.

Yo creo que se puede vivir feliz sin pareja y sin estar enamorado, a condición de que uno acepte este destino sin creerse desgraciado por ello. Lo único que necesitamos para mantenernos estables es algún tipo de ilusión, emprender proyectos, estar entretenidos. Disfrutar de cualquier cosa: el amor y la pareja no son las fuentes únicas de placer.

Yo me entretengo mucho con la blogosfera, con el trabajo, adquiriendo artículos de consumo, tantos como deseo, recomponiendo la casa...

Otra fuente de felicidad es no tener contratiempos. Que no te ocurran desgracias y estar entretenido y relativamente ilusionado. Con eso se puede alcanzar la estabilidad emocional.

Por supuesto yo sé que nada hay como estar enamorado hasta la médula. Eso hace cambiar el color de cuanto te rodea. Todos los obstáculos se disipan. Pero es preciso reconocer que uno no puede enamorarse a placer cuando le salga del cuerpo: llegará un momento en la vida en que ya no se dan las condiciones.

Y otra es que el enamoramiento propiamente hablando dura poco, y que la relación se degrada...

Mis mejores deseos para ti.

ninfa secreta dijo...

El amor se acaba, es cierto, pero se disfruta mientras dura.

Yo prefiero sentir a la soledad. Y, aún no estando enamorada, ilusionarme. Todo ello es difícil pero para mí la vida necesita esa sal. Y mientras, la adorno con pasión, que tampoco está mal.

Bicos

Anónimo dijo...

¿Mujer solitaria?, ¿y tus dos hijos, las alegrías de casa?...de solitaria, nada,...¡independiente y madura!, ¿no?

Hay trajes más bonitos y par el imserso queda demasiado...disfruta!

bicos

santibichos