sábado, octubre 25, 2008

¡Viva la crisis!

Yo no sé vosotros pero yo, pasar más de 24 horas encerrada en casa, lo llevo francamente mal. Encima, ejerciendo de maruja. A mí me educaron para ser un perfecto hombre: independiente, enfocada a trabajar fuera desde siempre y sin dejarme ni amagar en las tareas del hogar. No es que esté orgullosa pero así es.

Ahora que soy madre soltera (o viuda de vivos, como diría la llorona de mi compatriota Rosalía de Castro), trabajadora (de momento, porque este trabajo me durará dos telediarios) y mujer (a ratos, muchos menos de los que a mí me gustaría) estoy agotada. No doy abasto.

Aborrezco planchar, me gusta mi casa limpia pero me gustaba más cuando lo hacía la asistenta, cocino lo justito para que no muramos de hambre _no tengo mala mano, lo que no tengo son conocimientos ni interés en adquirirlos a estas alturas…_ y me repatea estar todo el día fregoteando por ahí, además de poner ochocientas cincuenta lavadoras a la semana y llevar la casa.

Mi vida actual es puro divertimento: a las ocho y media dejo los niños en el cole, a las nueve entro en el trabajo; como en media hora, salgo a las cinco y media corriendo a recoger a los niños, les doy la merienda y me enfrento con la casa totalmente patas arriba; hago camas, lavadoras, desmonto mochilas, monto mochilas, me peleo con los pequeños roedores para que hagan los deberes, hago cena, recojo lo que puedo, limpio la cocina por enésima vez, acuesto los niños, le robo horas al sueño para hacer algo más que trabajar, me acuesto (sola) y, al despertar, se me ofrece otro apasionante día igualito que el anterior. Añadimos a todo esto la precariedad económica y las malas perspectivas laborales y ya tenemos el círculo perfecto.

La verdad, esto no es lo que soñaba cuando era una adolescente. Incluso he tenido bastantes años de cierta solvencia. Cuando mi ex dio la campanada y acabamos los dos en la calle tras diez años en el periódico no me podía ni imaginar que, habiendo trabajado desde los 17 años, mi vida estaría en manos de cualquiera menos de mí misma.

Tener que prescindir de algunos bienes materiales, comprar marcas blancas y privarme de viajes no ha sido un gran problema. Mi ex decía que yo era “un animal de lujo” porque mi piel siempre ha querido cremas de gama alta _si no, se me desgracia y, sin embargo, está perfecta con un buen producto_, lo que mejor me sienta es siempre lo más caro (aunque no me compro ropa de marca) y, sin saberlo, en un escaparate elijo siempre el producto de mayor precio. Me encantan los buenos hoteles, la buena mesa, los buenos vinos. Pero soy un camaleón y adaptarme a las circunstancias se me da muy bien.

Sin embargo, no puedo prescindir de la tranquilidad y la he perdido. Aguantas situaciones que no aguantarías en el pasado ni de broma para poder seguir tirando. Pero yo soy una disfrutadora, no me gusta tirar, me gusta vivir. Y no me quejo, dentro de lo malo, nunca hemos vivido mal mis peques y yo. Pero hemos recibido ayuda y eso no durará siempre.

Yo quiero despertarme en un mundo mínimamente estable. La crisis para mí empezó hace cuatro años y ahora las cosas están peor que nunca. A ZP no le preocupamos los curritos, le preocupan los bancos. Y digo yo… Si en vez de darle dinero a los bancos se lo damos a la gente para que salga adelante… ¿No sería mejor para todos? Los puñeteros banqueros seguirían inflándose de pasta y la gente conservaría su vida.

Y no hay que pensar sólo en los hipotecados. Que algunos no tenemos para comprarnos un piso y también pagamos alquileres demenciales. Y las familias monoparentales hemos de pagar para poder trabajar. Paradójico ¿no?

Nos falta dinero a todos, señores. Nos falta trabajo a todos.

Y a mí me hace falta salir a dar una vuelta que iba a hacer un post divertido y me ha salido un sermón.

Será que estoy en crisis.


9 comentarios:

Fran dijo...

Siempre he pensado que existe una especie de equilibrio cósmico-cabrón o algo así, que hace que a la gente inteligente se nos pongan las cosas más dificiles y por el contrario, a los tontos del culo les dá una dosis extra de suerte en la vida. Seguro que conoces gente de lo más tonta que, sin hacer ningún esfuerzo, todo les sale bien y otros, como veo en tu caso, se lo tienen que currar para tirar p´alante. Suerte y un beso. Y dejate de mujeres florero que eso solo pone a los hombres florero

Fran dijo...

He escrito "da" con acento y no lo puedo corregir una vez publicado,¡Diantres! (me gusta la palabra "diantres", que le voy a hacer). Un beso de nuevo

Crika dijo...

¡Qué razón tienes Fran! eso o será que a los no-inteligentes les va también porque no se enteran ni del nodo y son felices en su ignorancia.
De mayor quiero ser HOMBRE y vivir como tal, que florero no mola nada :P
Un beso, Ninfa y ANIMO!!

ninfasecreta dijo...

Pue sí, Fran eso yo no creo en eso de la justicia vital: a casi todos los imbéciles prepotentes que se han hecho ricos antes de los cuarenta les va de lujo...

lectora anónima dijo...

Querida Ninfa:
"Mi vida estaría en manos de cualquiera menos de mí misma"
Esto mismo me fastidia a mí. Pero como sólo hay una, a vivirla, y a luchar sin rendirse, pensemos en positivo.
Otra cosa... Creo que a mí también me educaron para ser un "perfecto hombre" pero estoy encantada de ser mujer y si volviera a nacer me encantaría serlo de nuevo.

Besos y flores SIN floreros.

Félix dijo...

Mi querida Ninfa: todos tenemos la vida en nuestras manos pero sólo unos pocos saben manejarla. ¿NO, verdad?

Ojalá fuera verdad eso. Lo que ocurre es que unos tienen armas y amigotes para hacerla funcionar y, como dice Fran, el universo les da a los tontos del culo un empujón para equilibrar las cosas. ¿Tendremos nosotros que hacernos los tontos para que nos empujen? Hay quien lo finge muy bien y vive de eso.

Resumiendo, que espero que no sea para tanto y que vayas saliendo de ahí donde te han metido o que, por lo menos, mientras un poco para que nos tranquilicemos los que estamos preocupados leyéndote.

Un beso.

el centollo mecánico dijo...

La cosa esta chunga de verdad ¡vivir para trabajar! vaya porvenir que nos han dejado los politicuchos estos...en fin...como sigamos abrochandonos el cinturon estallamos...un saludo desde el Sur del Sur...

tu dijo...

yo tampoco quiero ser hombre, ni tampoco mujer, quiero ser persona y ya.

y creo que la gente triunfadora en los negocios algo habrá hecho bien para conseguirlo, seguro, nadie regala nada, sólo unos tienen unas prioridades, y otros, otras.
besos crisosos

Marita dijo...

Las mujeres en España llevan su propia crisis desde hace unos años no? Las revistas aquí hablan de todo eso. Pero creo que su caso no se compara con el de las mexicanas. El país entero vive en crisis. Tengo casi 21 años, en dos termino mi carrera, y el mundo atraviesa una de sus crisis horribles, a todo el mundo le preocupa que va a pasar con todos. Yo por ejemplo no tengo problemas ahora, tengo un trabajo meritorio en un despacho, ya sabes, estudiantes, y estudio, y vivo en casa con mis padres, entonces no me va tan mal. Pero asusta el horrible horizonte que hay frente a mi. Saldre en dos años en un México que será mas crítico y peligroso que nunca y yo sere una mujer de clase media sin saber que hacer. No estas sola, en la crisis estamos y estaremos todos. Menos los banqueros que son idiotas y que se tiene la culpa y se deberian quedar todos sus problemas por estupidos.