lunes, septiembre 03, 2007

Lo duro que es reinventar una vida...

Había jurado que no hablaría de la mudanza. Lo prometí. Pero es que esto ya pasa de castaño oscuro y como sé, por experiencia, que os hace gracia mi manera de contar mis desgracias cotidianas ahí va un relato pormenorizado de por qué la mayoría de los gallegos _avezados emigrantes_ aborrecen cambiar de casa:

Cada vez que me mudo es una pesadilla. Para todo el mundo, lo sé, pero ¿Cuánta gente conocéis a la que le dejen la recogida del mobiliario por la mitad, que incumplan el plazo en tres semanas y se hagan los locos hasta decir basta? A mí, a quién si no…

En estos momentos es cuando me fastidia profundamente no ser un hombre. Es más que evidente que, en cuanto se dan cuenta de que estás sola, el puteo está servido. En todos los servicios pero aquí, ni te cuento. Además de la fase taladro, que no sé cómo voy a decorar mi fashion hogar de pladur sin una mano voluntariosa que en lugar de tocar mi trasero se animase con una broca.

Sigo con la mudanza. Llega el rumano de turno que me pregunta dónde pone la lavadora y cuando miro las conexiones, en mi manifiestísima ignorancia, no sé si la cosa está lista o no y se me ocurre preguntarle si tengo que llamar al fontanero. Me responde con un elocuente: “¡Señora, por favor! Por 50 euros cualquiera se lo hace”, Yo todavía no estoy hecha a esto de buscar inmigrantes pluriempleados en negro, a la orden del día por los madriles, y soy una pardilla. El rumano me dice que la conectan ellos y que si se estropea, pagan ellos… Lo conectó, claro. Sólo había que enchufar la manguera de la lavadora al grifo ése y el tío estaba esperando propina.

Yo antes, de buena, rozaba la gilipollez suma y se me debe de notar el ramalazo. Pero me estoy espabilando, así que, vista la inexistente dificultad y que el mozo de la mudanza tendría que haber hecho eso de motu propio, decidí hacerme la loca y que le pagase su pudibunda madre.

A todo esto, mandaron un minicamioncito y, claro, mi mogollón de muebles no les cabía. Así que me la hacen en dos partes. Y después de jurar por todo y más que esta semana los tenía, sigo sin la mitad de mis pertenencias.

Resumiendo, creo que tendré que pillar la mitad de la mañana para ponerles la hoja de reclamaciones prometida y, aunque cuando me encabrono impongo respeto, estoy segura de que si fuese un tío y soltase unos cuantos improperios, tendría mis muebles de una puñetera vez.

Luego me sale el comercial _no los trago, son todos unos “falabarato” (versión gallega de charlatán)_ diciéndome que el tipo de mudanza ése de “grupaje” es así y tengo que tragar. Le explico al ínclito que es la primera vez que oigo tal término, que yo no he aceptado ningún servicio que dijese que podían servirme cuando les saliese de las narices y que no me justifique lo injustificable.

Encima, tengo una sola semana para colocar a mis niños en un colegio decente, algo que aquí se resume en, como mínimo, centro concertado. Y parece que está crudo. Ains….

Estoy volviendo a conocer gente por internet y alguna cosilla valiosa parece que encontré, al menos como cómplices de charlas internáuticas. Visto que en la vida normal es una auténtica mierda el tipo de relaciones a las que se lleva, prefiero hablar con alguien a quien, al menos, le entretenga mi charla y me aporte un poquillo de calor y buen rollo.

La otra pesadilla es lo del servicio doméstico. Una boliviana primero y una hondureña, después. Creo que voy a huir de las hispanas. Es triste pero es así.

La primera es una buena persona sin espíritu, que no juega con los niños y no los saca de casa si puede evitarlo. Limpia un par de cosas y tengo que decirle todas las tareas que ha de hacer a diario. Las tres cuartas partes, las ignora.

Me busco otra. Una hondureña joven, recién aterrizada, más conveniente para los niños. La dejo en mi nueva casa con una serie de consignas. Vuelvo siete horas después y sólo había pasado la aspiradora en la terraza porque se la conecté antes de irme y no tenía ni la más puñetera idea de cómo agarrarla. Le digo que lleve al trastero las cosas que separamos, que friegue la terraza y limpie el suelo de la cocina que da asco. Nada de nada. Increíble pero cierto.

Tendré que quedarme a la boliviana mientras busco otra cosa de una nacionalidad que nada tenga que ver con las anteriores. Está claro que ese ritmo del sur no sirve para una vida tan movidita como la mía.

Así que aquí estoy. Sin poder cambiar de casa, sin poder comprar los muebles que me faltan porque los niños se agobian y he de reconocer que me siento sola eligiéndolos.
Para estas cosas sí que hace falta compañía. Femenina o masculina pero una pequeña visión que despeje dudas. Pero no tengo aquí esa clase de amigas/os así que cada día estoy más confusa y sobrepasada por las cajas y el demonio.

Pues eso, que no me siento en casa, que estoy cansada, agobiada y pasmada de lo mal que trabaja esta gente. Las empresas de mudanzas gallegas me parecen unas fuera de serie ahora… Y me consta que no lo son.

Ay, qué faltita de compañía adulta, de mimos, de una copa de vino compartida, de una charla consistente.

Tendré que seguir en mi dichoso proceso de supervivencia. A ver cuándo me sitúo, me relajo y descanso algo, que estoy deslomada.

Dejo las charletas sensuales, la guerra de sexos y la polémica malévola para otro día en que no sea la supermaruja de mudanza. Sólo me falta la batita de boatiné, unos rulos y la redecilla. Y listo.

Pero sigo en la resistencia. En cuanto pueda, inaguro la terraza a golpe de cervezas, buen vino y mejor compañía,

¡Y si, además, me cuelgan los cuadros… Genial!

11 comentarios:

Faith dijo...

Inaugurando el blog, que ya iba siendo hora. Porque es un poco de recibo pasar por aquí y no dejar ni un mísero comentario.
Tan sólo relájate porque no te queda otra. Seguro que al final las cosas terminan saliendo, porque siempre salen y al ritmo que vas, terminarás con un ataque de nervios que te va a servir de bien poco.
En cualquier caso, espero que se solucione lo del cole pronto y que los roedores te presenten a sus nuevos amigos enseguida. Y que tus muebles lleguen esta tarde...
Poco más que añadir, así que un saludo y a seguir escribiendo. Que sale mucho más barato que una terapia convencional.
Besinos

ninfa secreta dijo...

Jejeje! Gracias niña bonita, tienes razón. Y eso uqe tú conoces la parte última y ahora estoy cabreada conmigo misma por no terminar lo de la reclamación... Si es que soy mema, lechesssss.

Un besito Sisy!!

Pepe dijo...

Hay que ver, cómo está el servicio. Pero seamos positivos, quédate con que YA has hecho media mudanza, jeje.

Mucho ánimo, no te desalientes, que la luz al final del túnel está ahí.

Si puedes, pasa por mi blog, hay una cosilla para ti.

(No me agradezcas no haber hecho un chiste fácil con lo de la broca).

Besotes perforantes.

santibichos dijo...

Venga, chica, ánimo. Mételes caña a los de la mudanza y págales tarde y menos de lo estipulado (pa joderles un poco a los cabrones y les amenazas con indemnización por incumplimiento de plazos y mal servicio!)
Avisa con lo de la inaguració, si puedo y estoy por el foro me apunto, okis
un bico de tu bichito coruñés

ninfa secreta dijo...

Jajaja! Estos cabrones pretendían cobrar en orígen (menos mal que no les pagué) pero cuadno llegan lo primero que hacen es cobrar...

Y no cuento la parte en que tuve que llamar a la Policía municipal porque me quemo más....

Patri dijo...

Ánimo cielo que tú puedes, mira el lado bueno, todo te está saliendo bien. ^_^

¡Hey! Enhorabuena por el premio.

Besotessssssssss

iceman_sbd dijo...

Madre mia!!! Lo tuyo es siempre asi chiquilla??? haber si voy a tener que ir yo a echarte una mano!!!!!

Es facil decir esto, pero.... No desesperes, esto pasara pronto!!!

besotes!!!! Muakaaaaaaaaaaaaaa!!!!!

PD: Lo de echarte una mano.... piensatelo ahora que puedo!!! Jejeje
Pasate por el netlog cuando tengas un ratito y si quieres charlamos.

oscar dijo...

ánimo. ufff, solo pasaba por aqui

Anónimo dijo...

Colgar cuadros no es que se me de muy bien. Pero hablando de cuadros...te regalo este.
http://www.chasque.net/carlos/abrazo.jpg
Un abrazo.
Maohi.

remington__steele dijo...

Mira q t escondes, eh? Ya no se t ve el pelo por ningún lado...
Tenemos q tomar otro vinito y ponernos al día!
Bss

ninfa secreta dijo...

Pues ya sabes dónde estoy!! Por los madriles... Estuve una semana en Santiago pero, salvo una escapada nocturna, me dediqué a la mudanza de marras.

Creo que antes del puente de nov o Navidad no me dejaré caer. Pero, sí, tenemos una cita pendiente ;)