lunes, mayo 25, 2009

Accidentes vitales

Acabo de ver el final (siempre pillo esta película empezada. He acabado por completarla a trozos...) de Sobreviviré, creo que se llama. La protagoniza Enma Suárez, un personaje al que la vida le da de patadas a base de bien, que se caracteriza por ser valiente y algo triste.

En los últimos minutos, ella hace un monólogo en el que cuenta cómo fueron las cosas finalmente y hace una valoración de cómo hubiese sido su vida si no la hubiesen despedido, si su novio no se hubiese matado en un accidente, si no hubiese tenido un hijo póstumo y no se hubiese visto obligada a salir adelante de la forma más complicada. En su reflexión, señala: "Mi vida no hubiese sido ni mejor ni peor. Simplemente, no hubiese sido mi vida".

Creo que eso es un poco lo que nos pasa a todos. Elucubrar sobre lo que podría haber sido y no fue suele ser una pérdida de tiempo y un modo estéril de machacarnos. Somos hijos de nuestras circunstancias, aciagas, a veces, óptimas, otras. Yo nunca he echado de menos la prensa, es un mundo infernal. Sí el sueldo fijo a final de mes, claro, la estabilidad que creía tener cuando tomé la decisión de traer dos criaturas al mundo.

Recuerdo con qué mimo empapelamos la habitación de mi primogénita, qué preciosos vestidos de Prenatal llevaba, todas las cositas que tenía a raudales, igual que su hermanito poco después. Todo eso ha pasado a la historia y, si bien, no les falta de nada por el momento, todo es mucho más difícil y muy diferente de lo que había imaginado.

Mis accidentes fueron parecidos a los de Enma y la vida pareció revolverse contra mí. Sin embargo, he de decir que me redescubrí como mujer (como muy mujer), que fortalecí mi proverbial independencia y que puse y pongo a prueba mi capacidad de resistencia cada día. Como millones de personas.

También me he divertido mucho, aún lo hago. Me reinvento con tanta frecuencia que, si no fuese porque ya no soy ninguna niña, alguna vez tendría dudas sobre quién soy. No voy a negar que echo de menos alguna cosas, que me frustra no alcanzar otras que puedo rozar con la punta de los dedos y luego... se escurren.

Nunca pensé en criar dos niños sola. De hecho, mi ex estaba convencido de que sería incapaz porque siempre he sido de las que opina que tener hijos en soledad es duro y triste. Y es verdad, principalmente en los primeros años. Mantener tranquilos, felices y alimentados a una niña de tres añitos y un niño de dos no es tarea fácil.

Vivía en un tercero sin ascensor y, en los meses en que mi ex se esfumó con mi coche, no podía salir del pueblo dormitorio en el que teníamos la casa los niños y yo. Bajar al parque era una pesadilla; soy una mujer frágil, no podía llevarlos en brazos a los dos y subir tres plantas para dos pequeñitos es difícil. Descubres que no tenías que haberte comprado ese endemoniado piso, plagado de barreras arquitectónicas, en un poblacho mal comunicado del que no puedes moverte porque papaíto está paseando por Mallorca mientras los trámites de separación siguen su curso.

Viendo a Enma y su carita triste, me recuerdo a mí misma, sola en el parque, mirando a mis muñecos sin tener la menor idea de qué sería de nuestras vidas. Aún hoy es así, vivimos en la permanente improvisación pero la diferencia es que ya estoy acostumbrada y ellos no son tan dependientes.

Sólo espero que el final de mi película no sea tan devastadoramente solitario como el de ella. No quisiera que mi balance fuese esa cara de niña triste aunque, al igual que ella, otra vida, sencillamente... no sería mi vida.

En cualquier caso, quiero apostar por un futuro mejor, por el positivismo arrollador de este tema. Claro que tiene que ser mejor mañana...

¿Por qué no?

(Por desgracia ha sido imposible captar en youtube el vídeclip, que da un buen rollo...)

10 comentarios:

E. Maria dijo...

Hola ninfa, hoy al leerte, no he podido sin más ponerme a llorar, a llorar y llorar (estoy muy sensible...) Supongo que me encanta leerte, porque me siento muy indentificada con algunas cosas que escribes, por como te expresas respecto a sentimientos y reflexiones, planteamientos y renovaciones personales, en cuanto a propuestas de resurgimiento y corage (a veces mediante corazas rotas... a veces mediante corazas nuevas, y otras veces, tirándolas todas a la basura y declarando la guerra a pecho descubierto...)
No sé como eres, pero te imagino como una de esas personas con las que tomar un café, se haría muy corto, con las que siemmpre se tiene un tema para conversar, y con las que la risa está garantizada... ¡la locura de vivir!!!
Muchas gracias!!

Crika dijo...

te aseguro, E.María, que Ninfa SIIIIIIIIEMPRE tiene tema para conversar ;)
pero es normal, con tantas experiencias vividas, con tanta energía para levantarse después de cada caída, ¿cómo no va a tener temas para hablar? :D
La fuerza positiva de tu texto de hoy me ha encantado, Ninfa, me gusta verte así de luchadora, porque así es como siempre te he sentido desde la distancia y más ahora desde la cercanía. NUNCA terminarías sola, te lo aseguro, y menos con esa carita triste, con esos ojazos adornados por persianas pestañeras que tienes, guapetona....tiempo al tiempo...tus dedos cada vez están más cerca de coger aquello que sólo parecían rozar, ¡seguro!
Besos luchadores

ninfasecreta dijo...

Enma María, no me gusta que llores, quiero que quien lea esto esboce, al menos, una sonrisa o bien, saque algo en limpio pero no tristeza.

Como dice Criky (el retintín aquí no se nota pero yo sé que síii), SIIEMPRE tengo de qué hablar pero más bien porque soy una verdadera cotorra, a qué negarlo.

¿Locura de vivir? Sí! Es lo que nos mantiene vivos, estoy convencida de eso. No sé si vives en Madrid pero, si así es, nos tomamos ese café cuando quieras.

Criky, querida, tú tienes muchísimo que ver con que podamos dibujar algún futuro y espero que, como tú dices, no me quede sola... Qué poquito me gusta la soledad.

Gracias por los piropos, no eres objetiva, bombón!!

Bss

lectora anónima dijo...

"Mira “palante “detrás tan solo quedan telarañas, tu eres una diosa, tu eres poderosa y ahora es infinita tu mirada. Abre las ventanas que entre el aire, ya se acabo el no puedo, con tus dos pares de remos, pasaras de ser princesa de los mares a reina del universo.
Tu vida es ahora un lienzo blanco, dibújale el paisaje que tu quieras, no vuelvas la mirada, detrás no queda nada, en tu mundo se acabaron las fronteras"
Besos, escritora

Mizamigoz dijo...

¡Como escribes, chiquilla!. Yo te lo digo aunque no te sirva pa mucho. Te leo y "macomplejo".

Emma dijo...

Ninfa, qué casualidad yo también intentaba el otro día bajar el vídeo para colocarlo en la columna de mi blog... ;)

Nuestra vida es la que es y no la que pudo haber sido, aceptarla, disfrutarla y en todo caso mejorarla, es lo que debemos hacer. Y me consta que tú vas bien Ninfa, el final no lo podemos conocer, tú solo sé feliz HOY. Besitos.

Dante Lorenzo dijo...

Hola, acabo de leer tu blog al cual caí por saltar de uno en uno.
Me gustó como escribes, ciertamente estoy como seguidor tuyo y espero a la larga poder seguir comentándote.
saludos y buena vibra
http://lorenzodante.blogspot.com

Carmina dijo...

toc toc se puede? me meto dode no me han llamado, llego hasta tus letras por casualidad, quizas o que mas me llamo la atencion fue tu profesion... me he tirado un buen rato leyendote y me has dejado realmente impresionada. Yo tambien soy licenciada en periodismo, abandone la prensa y la radio cuando traje al mundo a mi primer hijo y me di cuenta que con un horario tan caotico no podia mantener la cordura ni educar un niño... si te soy sincera no me arrepiento... Sigue luchando y sobre todo sigue soñando, con tu permiso me llevo tu link y te seguire visitando

E. Maria dijo...

Ay, ninfa, perdona, que mal me expreso a veces, sí es verdad que lloré, pero no porque tu texto diera pena o tristeza, todo lo contrario, refleja fuerza y corage, como yo digo, el corage de vivir, y cómo tenemos la capacidad de caer para levantarnos con impulsos de fuerza y voluntad... simplemente estaba muy sensible, y a veces, me siento identificada con algunas de tus palabras, por eso me gustas, porque dices y expresas, y sobre todo, reflexionas sobre todas las cosas...
Hace tiempo que no voy a Madrid, pero una parte de mi está allí, con los amigos que funcionan de arriba para abajo por "la gran ciudad"... tengo ganas de volver de perderme por sus calles, pero tendré que esperar aún bastante a que eso suceda... Un saludo!!

ninfasecreta dijo...

Enma María, no te preocupes, sí que había captado el sentimiento de tus lágrimas pero reconozco que me abruma un poquito... Muchas gracias por estar ahí.

Bss

Carmina, un placer conocerte, espero que regreses siempre que quieras y gracias por enlazarme. Un besito