sábado, mayo 09, 2009

Abrazos de ensueño

Esta noche soñé con el Duque... Ummmmmm... ¡Qué sensación, señores! Dejando a un lado lo maravilloooso que es estar tan cerca de mi ídolo-hormona andante, lo más destacado es que yo haya tenido una fantasía onírica casi sexual. ¿Que por qué digo esto? Porque, a pesar de ser una mujer con muchas horas de vuelo, experiencia y cero tabúes, mi educación fue tan tradicional que ha conseguido que jamás haya tenido un sueño erótico. Casta y pura hasta durmiendo.

Así que me ha sorprendido doblemente este sueño tan agradable. Primero, porque lo mío son las pesadillas (desde mi más tierna infancia) y, segundo, porque me he permitido fantasear de modo subconsciente. Tengo una amiga que se ha tirado ya -y lo recuerda con todo lujo de detalles- a varios famosos que le gustan. Menuda suerte. Digo yo que eso es lo mismo que si fuera verdad porque como, total, no se va a repetir...

De todos modos mi milagro es pequeñito por cuanto, y como no podía ser de otro modo, cuando la cosa se ponía más emocionante, empezaba a entrar gente como si aquello fuese el camarote de los hermanos Marx. El recuerdo más vivo fue al final, momento en que íbamos paseando por la calle y me abrazó. Un abrazo tan cálido, envolvente, firme y tierno a la vez , que lo recuerdo con toda claridad, como si hubiese sido real. Creo que me dijo o le dije que era tan... "confortable". Luego mi madre llamó por teléfono y fin de la magia. Vaya por Dios.

Sin embargo, me quedó ese abrazo grabado. No porque fuera el Duque (bueno, un poquito sí) sino por la sensación. Creo que antes le expuse uno de mis miedos, le comenté que no sabía si quería que estuviese allí, si quería que le tocase. Y ésa fue su respuesta.

Me encanta abrazar y que me abracen, lo mismo que besar, pero lo hago poco. Cuando estoy con un hombre que me importa, el temor al rechazo me paraliza, así que si él no me abraza, yo tampoco lo hago, así me muera de ganas. Un pavor que arrastro desde niña, supongo.

Es tanto lo que se transmite con este modo de expresión, en silencio. La presión, la cercanía, la duración hablan tanto en sí mismas. Es como tocar a la gente. Disfruto mucho con el contacto de un hombre que me atrae de veras pero, ante la posibilidad de agobiarle, no le toco. Habrá quien diga que es inseguridad. Es más que probable, en ciertos casos es seguro, pero es que yo no he vuelto a tener ninguna relación que me aportase seguridad desde que rompí los lazos matrimoniales. Y soy poco dada a mostrar mi lado más tierno si la otra persona no lo hace también. Me puede el orgullo, el miedo a molestar, el que no guste. Porque esas cosas ocurren y yo no quiero que me pasen a mí. Es más, en contadas ocasiones, me he mostrado y siempre resultó un error.

Mi faceta más tierna no la han conocido los dos hombres que amé/amo. Con el primero, no me atreví nunca a expresarle mis sentimientos. Era muy joven y muy insegura, esta vez sí. Con el segundo... pues a él tampoco le sale su lado tierno conmigo. Dice que lo tiene pero lo nuestro es el tira y afloja o eso parece.

En líneas generales yo despierto más el lado salvaje. Porque lo soy y eso no me asusta mostrarlo, porque tiene mucho que ver con mi carácter indómito e independiente y porque no hay preocupación de que les agobie. Sexualmente hablando, ningún hombre se agobia con la faceta morbosa de una mujer...

Pues eso, este abrazo me recordó a otro inesperado y muy real de hace año y medio, reflejado en este blog. Añoro esos abrazos con frecuencia, lo mismo que añoro besar con frecuencia. Podría pasar horas y horas sólo besando y acariciando. Pero está complicado.

En fin, vamos avanzando, ya sueño con sex-symbols... A ver cuándo termino la faena.

Aunque sea dormida.


(Será por eso que siempre he empatizado con el lado sentimental del personaje de Jessica en lugar de la ñoña de Cata)

6 comentarios:

E. Maria dijo...

Es una bomba explosiva la mezcla de lo salvaje y lo tierno... es como ver a una leona cazando y con sus cachorritos adorando...
Y eso, son latigazos de deseo y de encanto, que no pueden ser para cualquiera, porque no cualquiera es capaz de asimilar ese poder enigmático.
Qué grande!!

ninfasecreta dijo...

Grande es tu capacidad de captar en tan pocas líneas un concepto tan complejo y contradictorio para muchos y hacerlo con la sensibilidad de la poetisa que eres.

No, quizá no es para cualquiera y por eso no encuentro al adecuado... o sí pero aún no está listo.

Un beso

La fotógrafa... dijo...

Confieso que he reído cuando terminé el primer párrafo. Después...compartí contigo eso gusto o miedo de atreverse si se atreven, de mostrar si muestran... Y coincido en que es más sencillo mostrar el lado salvaje.

Saluditos!

Navegante dijo...

¿Para que, si no, están las madres? Pues para eso, para salvarnos de nosotros mismos de nuestros sueños, jejeje, a mi me ha pasado igual ya he optado por no tener esos sueños eroticocuasireales para que me lo chafen prefiero no empezarlos.

Ahora en serio, ¿tan difícil es ser unos mismo en el siglo XXI?, parece ser que sí, que mostrar sentimientos, emociones, etc… están a la orden, pero siempre he creído/pensado que es mejor dar un abrazo o beso aunque me rechacen que arrepentirme de no saber que se siente con ello. Lo sé, es fácil decirlo, pero a mí me da pánico el rechazo – es una constante en mi vida- pero si yo no hago algo por, al menos, intentarlo se que nadie va a dármelo gratuitamente ¿no?.

Bsosss y salu2

Mizamigoz dijo...

Yo también empatizo más con Jessi, sobre todo después de ver el numerito que montó en la barra vertical del pub del Duque. :P.

Félix dijo...

Pues yo ESPERO no soñar con el Duque, aunque Jota no hace más que nombrarlo Hombre Ideal.

Es una pena lo de tu Lado Cariñoso. Seguro que le gusta si se lo muestras.

Tu post me ha recordado a una amiga, que dice que desde que tiene un amigo eléctrico en la mesilla no puede coger el sueño, siempre acaba encendiendo la luz y.....