miércoles, octubre 04, 2006

Perro flaco

Vaya día de mierda. Así de refinado y claro. Es uno de esos completitos, en los que te pasa de todo y nada bueno. Nada más levantarme me empotro contra la puerta del cuarto del niño. Mis gafas me salvaron y me lesionaron. Ya me veis, a punto de llorar, agarrándome el ojo con mi niño preocupadísimo preguntándome si estaba bien. Imagen patética: "¡Buaaah, sí cariñoo, toy bieen, no me duele nada aainnsssssss!"

De resultas, tengo el párpado a la virulé y un corte. Monísima. Me llevo los niños al cole, dejo UN MINUTO el coche mal aparcado y bajo a toda leche a sacarlo y el conductor del bus me insulta. Os imaginaréis cómo respondo yo a esos estímulos a las nueve de la mañana. Hice eso tan feo que es desearle una penetración anal para ver si se le saca la mala leche y el machismo. Acto seguido, el siguiente "autobusero" de "miedda" me insulta. Así que, más caliente todavía, le di recuerdos para su madre y el oficio más antiguo del mundo (después del de enterrador).

Sigo camino, cambio el dichoso automóvil y, con la malísima leche que llevaba, le pego un golpe _pequeño pero golpe al fin_ al coche de otra madre. Al menos, ésta chica era muy maja, me disculpé y le di mis datos porque, como a perro flaco todo son pulgas, basta que no tengas un duro para deber más dinero a más y más gente... Todo esto, entre las ocho y las diez de la mañana.

Por la tarde, cita en el puto colegio con la impresentable de la directora (monja, claro) por el dichoso comedor. Resumiendo, una prepotente solterona, que venía engallada y con mucha chulería y se intentó subir a la parrala con mi persona. ¡Craso error! Yo por las buenas soy buena pero por las malas son LA mejor.

Parecíamos dos cabras enganchadas de los cuernos. La tía diciéndome que me callase y que la dejase hablar mientras decía que aquello no era su competencia mientras yo le respondía que, si no era su competencia y sí la mía y de la administradora, que nos dejase hablar a las demás.

Esto me ha recordado mis tiempos de cole de monjas. Hace un mes que los niños están ahí y ya estoy arrepentida. En fin, menos mal que las dichosas "religiosas" (hay que jo...) no dan clase. Lo que no ha cambiado desde mi infancia con respecto a estas individuas (hay excepciones, por supuesto, en mi cole no había ninguna...) es la ausencia de humildad, el dogmatismo, la vanidad y la prepotencia. Claro, me ha puesto de peor humor del que ya estaba porque a mí, aunque pueda parecer lo contrario, discutir me fastidia mucho. Lo paso mal, me afecta.

La individua tiene la osadía de decir que si no nos gustaba lo que había que se cargaban el comedor y al que no le viniese bien, que se llevase el niño y fuera. Así que le recordé que me parecía un mensaje y actitud muy cristiana su preocupación por los infantes. Ahí salió como pudo. Se encaró conmigo manteniéndome la mirada. Os podréis imaginar que ni parpadeé y tengo los ojos más negros. Y le aclaré que era un colegio CONCERTADO que ofrecía ese servicio y no podían eliminarlo en medio del curso. Porque como vuelva al ruedo, le dejaré bien clarito lo que supone formar parte del cuarto poder.

Estoy preocupada porque mi trabajo no se concreta, porque el comedor va a costar una pasta y la directora ya no me traga (en este caso el desasosiego es por los niños, no por mí). De todos modos, si se da el caso, y parece que se dará, no tendré inconveniente en recordarle que si quedan cuatro monjas _literalmente_ es porque no hay vocaciones, porque a esos colegios ya nadie mandaría los niños si no fuesen concertados y que viven del dinero público. Así que menos chulería, que si nos ponemos a hacer públicas estas cositas en ese papel tan criticado que es un periódico a la monja igual se le bajan los aires y la vuelven a mandar por donde ha venido.

O sea, que me voy a ir de vinos esta noche porque si no me emborracho, terminaré el día fatal.

¡Dios, esta vida de maruja solitaria me va a matar!

8 comentarios:

Patri dijo...

Tranquila, tranquiiilaaaaaaa... Hija, es que he acabado de leerte atacada de los nervios, ojú, menudo día has tenido.

Tenemos algo más en común (¿has visto?), yo también lo paso fatal cuando discuto (por eso lo hago poco), y me afecta hasta físicamente.

Chica, los problemas con los colegios concertados de monjas son iguales en todos lados. Las mías están en el público, pero he oído las mismas quejas que tú. Increible.

Nada, te toca tranquilizarte. Y cuídate el ojo.

Besotes

Joan González dijo...

"Ninfa" utiliza el trasporte público, que se nos va el Ozono.
Tomate la vida en calma que son cuatro días.

salut. Joan

ninfa secreta dijo...

El transporte del cole me costaría 60 eurazos por niño. Como que paso. Y aquí hace muy mal tiempo para llevarlos andando. Son muy pequeños.

Y mi vida es de locos. Los cuatro días, aaainsss!

Patri, yo los tenía en la pública, los cambié por el puto comedor y mira tú la movida que tengo.... aarrrjjjj!

Mi rincon secreto dijo...

Animo, que esos dias pasan, y hacen los mejores mucho mejores.

Anónimo dijo...
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asignaturapendiente dijo...

ANÍMATE, QUE LA IPOCRESÍA LA INVENTARON LAS MONJAS.

asignaturapendiente dijo...

me olvidaba: IPOCRITA ES con "H".
bicosss

TERREMOTO dijo...

Si es que hay dìas que no merece la pena ni levantarse..... ainsssssssssss
Besitos corazòn