viernes, octubre 06, 2006

Como el buen vino

Hoy me toca día "cocoon". Hace un día horripilante de lluvia, gris y tristón. En estos casos, lo más agradable es _cuando se puede como yo hoy_ ponerse un polar calentito y dedicarse al "dolce far niente".

Llevo una semana dedicada a uno de hobbys: la enología. O sea, que me he ido de vinos pero no me he emborrachado, que lo sepáis.

Qué apasionante ritual el del vino. Se parece al sexo. Olor, aspecto, densidad, sabor, poso... Creo que, sin embargo, el buen caldo de la tierra es más abundante que el buen sexo. Además, pues con unos eurillos te las apañas y no se hace pupa nadie. El buen ejercicio fisiológico con la persona adecuada deja poso. Los vinos de mesa dan dolor de cabeza y deseos de no haberlos tomado. Pero el buen vino es otra cosa.

Luego hay variaciones, claro. Están los tempranillos (un amigo con criterio me ha señalado que es un tipo de uva. Es cierto, pero queda estupendo para la exposición...) más baratos y fáciles de adquirir, como algunos individuos/as. El crianza ya precisa un poco más de dedicación: dos añitos en barrica y su calidad depende de donde se haya criado. Eso mismo pasa con el sexo medio. Puede estar bastante bien, siempre es mejorable, hay suficiente y algunos son inusitadamente buenos a pesar de su aparente modestia. El reserva ya es una categoría sólo para entendidos. Al igual que el sexo de nivel. Sólo los que entienden del tema saben apreciarlo y sacarle todo su partido. Decantarlo, airearlo, saborearlo, mirarlo. A luz, contraluz, a la nariz, en la boca... Por eso el buen vino y el buen sexo sólo deben otorgarse a los verdaderos gourmets. Si no, mejor coca-cola o agüita. Sería echar margaritas a los cerdos.

Mi dos "vicios" _por lo mucho que me gustan, no tanto por lo que tengo oportunidad de disfrutarlos_ son muy parecidos. Debe ser por eso que los vivo con tanta pasión. Claro, acompañado de amor es la bomba pero esto son palabras mayores. Ya sabéis, difícil de encontrar como todo lo exquisito y de categoría. Y no al alcance de todos. Hace falta complicidad para hacer del sexo, buen sexo, de éste pasar a "hacer el amor" y de hacer el amor, un arte.

En un foro preguntaban estos días que harías si, despojado de todas tus cargas, eligieses el tipo de vida que querrías hacer. Yo quería viajar y ser enóloga. Me olvidé de decir que me gustaría pulir el arte de hacer el amor con las contadas personas con las que puedes hacerlo en esta vida. Esas personas comparten confianza, conocimiento, valor, osadía, mente abierta, deseos de dar placer y recibirlo y convierten un acto físico en un momento de entrega inigualable aunque, como dice un amigo mío, el sexo sea un abc. Esto es cierto pero hacer el amor es un diccionario diferente. Es un trabajo diario que se hace por gusto y sentimientos. Donde la imaginación es la premisa y el pecado no existe. No hay nada sucio porque, ya se sabe, si no es sucio, no es sexo. Y el después puede llegar a ser mucho mejor que el antes o el durante.

El después es lo que marca la diferencia. Siempre digo que dormir con alguien es un acto mucho más íntimo que tener relaciones con él. Cuando al terminar estás incómodo, no hay qué decir, no hay risas, no hay empatía... lo mejor es cada uno a su casa. Cuando duermes eres vulnerable, cuando te abrazan justo después, las pieles pueden ser suaves y cálidas o un estorbo. Las palabras pueden no ser necesarias. He ahí el peligro de compartir el sueño.

Podrías recordar caricias pasadas y recordar que también las necesitas. El dulce sabor de una mano en tu espalda. Que la cama es maravillosamente amplia a veces y desoladoramente grande otras. Que, al igual que un buen vino de reserva, deberíamos tener siempre esas sensaciones en nuestra bodega.

Porque el vino y esa sensación, si la alcanzas y es de verdad, mejoran con el tiempo.

Eso sí, cuidadosamente resguardadas de los agentes externos, para que no se dañen.

Y es que todo lo selecto es escaso y delicado. Como el buen vino.

15 comentarios:

asignaturapendiente dijo...

que sí, guapa, que tienes mucha razón. Pero?.....
hay muchas personas, disfrutan más con un marqués de coes, que otras listill@s con un vega sicilia he he he!

asignaturapendiente dijo...
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asignaturapendiente dijo...
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Anónimo dijo...

se ve el cambio de actitud de anteayer a hoy yo considero que el otoño te afecta en la personalidad, si puedes articulanos un blog sobre esto, soy tu más ardiente seguidor, me dirás....

tu dijo...

pues mira, este post me ha gustado porque lo he notado más positivo y relajante que otros, muy bien.

ninfa secreta dijo...

Si eres mi más ardiente seguidor podrías ponerte nombre...

Ya he escrito sobre la astenia otoñal. No me afecta a la personalidad (eso está forjado y no estoy tan chalada), sí al ánimo.

Tú: no me extraña que sea algo más animado, con el día que tuve esta semanita... El vinasso es muu relajante xD

Patri dijo...

"Y es que todo lo selecto es escaso y delicado."

Me ha gustado esa frase, seguramente porque es la verdad.

De vino no puedo opinar, soy de esas raras personas que no les gusta el vino, pero me gusta el sexo, y ahí sí te doy la razón en todo lo que dices. ^_^

Me alegro de que estés más animada.

Besotes

ninfa secreta dijo...

Jajajaja! Tan desanimada se me ha visto?? Me voy a preocupar.

No eres rara, hay mucha gente a la que no le gusta el vino. Yo me aficioné tarde, como al sexo pero a éste mucho antes, jajajajaaj!

Besazos

treintaytantos dijo...

Bonita reflexión. Sobre todo lo del "después".

Y lo mejor hacer el amor con la ligera embriaguez de un buen vino compartido.


Besos!!

TERREMOTO dijo...

Pues si me dejan pedir, me pido las dos cosas, un buen vino y un experto en hacer el amor.... ainsssssss ;D
Bueno nos conformaremos con el vinito de los mièrcoles con su correspondientes tapitas,ya sabes... jejeje
Besitos con chispita

Anónimo dijo...

Ya estoy de vuelta y ...¡menudo recibimiento!!, muy bien, muy bien...
La pena es que el vino cada vez me gusta menos...o quizá cada vez me apetezca menos, no lo sé muy bien...y el sexo?, pues qué te voy a contar...uff, ya te contaré otro día!

Un bico,

de nuevo, Santibichos

Juan MIguel dijo...

Tempranillo es un tipo de uva, no un vino que madruga. Cateta!!

Tambien fue un celebre bandido. Malhechora!.

jajajajaja. estas verde como el trigo verde.

ninfa secreta dijo...

Cierto el matiz. Es un tipo de uva pero éste post no pretende dar clases de viticultura sino utilizar los símiles para hablar de más cosas.

La pena es que buscando pegas os perdáis el mensaje de las cosas...

JM dijo...

Quien dice que me perdi el mensaje???

a ver si charlamos un dia de estos.

TERREMOTO dijo...

Aquì los dardos los tiran a matar joer còom se las gastan los entendidos....
Besitos tempranillos, osea de uva....