sábado, mayo 29, 2010

Orquideas naturales

Mi pobre blog, qué abandonado te tengo... Es que no doy abasto porque mi vida laboral (la retribuida y la que no, esto es, la maternidad) y algo de espacio personal no me dejan tiempo para mucho. Pienso constantemente en ello, sin embargo, es una lástima que nunca vaya a tener tiempo material de hacerlo en serio pero soy algo fatalista, si esto ocurre así será que no es mi destino que mis letras vayan algo más allá de la red. Lo malo de las personas como yo es que siempre tenemos la sensación de estar desaprovechadas, como si algo dentro de nosotras se perdiese sin saber cómo ni por qué. Cosas de escritora frustrada.

He disfrutado de una maravillosa visita, esperada hace mucho tiempo. He tenido el placer y el honor de conocer una Orquídea cien por cien natural, nada de imitaciones. Como era de esperar, no sentí que acababa de conocerla, porque mentiría. En la distancia ha estado ahí siempre, desde hace años. Cuando perdí mi trabajo en Madrid o llegaron épocas emocionalmente muy oscuras, siempre había un correo privado ofreciendo apoyo, calor y amistad. En drecto mejora, como todo lo bueno. Parece muy joven, es y se ve tierna y dulce, frágil y fuerte al tiempo. Con ese aspecto sosegado que tienen las vidas muy vividas, acostumbradas a luchar con la adversidad y la mentira, los grandes retos de esta complicada existencia.

Nos hemos reído recordando el foro en el que nos conocimos, hace ya unos cuantos años y también hemos mirado al pasado reciente ya sin amargura, los ojos ya secos y brillando hacia otro lugar. Venía acompañada de su alter ego, ese romántico y abierto Rkincaid, que no hacía más que recordar que le había reñido en su primer comentario... Aún no sabía que la polémica me gusta más que a un tonto un lápiz.

Yo he compartido con ellos lo poco o mucho que tengo. A mi elfo impuntual, esa calamidad que me tiene cada día más atrapada con su inmenso corazón e irresistible simpatía. Siento que mis dos buenos amigos ya no virtuales serán para mucho tiempo por maduros, por auténticos, por buena gente, por honestos.

Gracias por habéroslas apañado para encontrar un lugar en vuestras agendas que confluyese en la ciudad del Apóstol. La próxima vez os venís sin hotel, que no os hará ninguna falta. Y ojalá que sea capaz de lograr que el Caballero encuentre 48 horas sólo para mí y poder escaparnos a conocer esas tierras del norte. O en punto intermedio, Santander, (que ya sabéis que decía C. "en medio, en medio... no sé yo"). En cualquier caso, ya sabéis que en mi corazón tenéis sitio ganado a pulso y en Compostela, casa, esté llena de gente o no.

Es una promesa

3 comentarios:

La Orquídea dijo...

Gracias a tí, Ninfa, por esos ratos que hemos disfrutado y que se nos han hecho tan cortos. Me ha encantado verte, y además así de estupendamente acompañada por el Caballero. Créeme que transmitís lo bien que estáis juntos, la complicidad que tenéis, el modo en que os miráis... Estoy contentísima por ti.

Y por supuesto, si consigues secuestrarle el tiempo suficiente, os venís y seguimos compartiendo la charla y las risas, los recuerdos y, sobre todo, el futuro. Ese futuro ya no tan lejano ni incierto en el que las dos (bueno, los cuatro) descansemos por fin, mecidos por el pasar tranquilo de los días que vengan.

Begoña dijo...

Acabo de leer tu primera entrada en el blog, y veo que es de hace cinco años, así que estoy segura de que encontrarás tiempo para escribir. Si haces como yo robarás tiempo al tiempo como sea, eso es seguro.
Un consejo, disfruta de tu hijo todo lo que puedas. Un día crecerá y echarás de menos no tener TODA su atención, y si no date una vuelta por Dias de lluvia Begoña. Y verás que mis hijos han crecido tanto que apenas puedo creerlo.
Saludos

Angel dijo...

Tienes abandonado a tu blog.....y a tus lectores, que conste.

Que si, que ya se que somos un tanto inconstantes...Entremos cuando entramos y tendemos a ser sordomudos...pero...

jajajaja

Besos