En contraste con lo habitual, hoy siento que voy sobrada de temas. Será que no he tenido tiempo material de postear nada de nada y ya tengo cierta costumbre de opinar en mi interior con efecto-blog.
Me debato entre poner verde (aún más) al mierda de Zapatero (sí, mierda, menudo pedazo de atontao, por Dios... Me da vergüenza ajena cada vez que es incapaz de argumentar nada) y decirle que se ponga a aprender de Obama o ponerme menos profunda. Me ha apasionado escucharle decir al nuevo presidente imperial que esos sinvergüenzas de los bancos dejasen de reclamar sus bonus lloriqueando cuando el año anterior se habían embolsado miles de millones. Así mismo dijo: "Ya cobrarán. Éste no es el momento". Así se habla, coño.
Hoy estoy de buen humor partío. Parece que algo más se compone pero, conocido mi mal fario, no diré ni pío hasta que se concrete. He iniciado mi nueva andadura laboral (arriesgadísima: si no cumples objetivos el primer y segundo mes, a la puta calle...). Es mucha presión pero, vamos, mi propósito es romperme las piernas para conseguirlo. Que la fuerza me acompañe y la sombra de la puñetera crisis (bombardeo informativo incluido. No se puede ver el Telediario, acaban con la moral de empleados, parados, pequeños empresarios y la madre que los parió) no me congele de nuevo en el limbo de los parados. Serán años duros pero hay que salir con vida de ellos. No queda otra.
Estoy fastidiadilla porque, después de dos semanas durísimas, cuando llega mi finde de descanso me encuentro con que no hay nadie con quien salir. Es curioso, cuando tengo niños, todo son proposiciones y, cuando estoy libre, nada de nada. Llevo una temporada agridulce con algunas amistades.Me da la sensación de sobrar o no encajar en ciertos ambientes o, quizás, de no ser deseada. De todos modos, estas cosas no se pueden forzar.
De pronto, vuelvo a sentirme más sola que la una en Madrid pero, bueno, yo estoy acostumbrada a tirar sin mucha compañía. No me gusta pero sé hacerlo. Echo de menos unos vinitos con amigas/os, unas risas, un poco de fiesta. Pero éste parece que no tocará. Bueno, dormiré mucho, es bueno para el cutis.
Si las cosas se organizan un poco, este mes que entra o en marzo, intentaré hacer una escapada a las tierras de penumbra que tengo un primito-nieto (¡Cielo santo!) por llegar y estoy ilusionada como una tita ¿Se parecerá a mí?
Vaya, tantas cosas que se me ocurrían para escribir y, cómo no, he acabado contando mi vida. En fin, en el fondo, ya sé que es lo que venís a cotillear, jodíos...
Mañana seré un poco menos egocéntrica.
A ver si soy capaz.