lunes, diciembre 24, 2012

De la crisis y la España de los mediocres

Echo de menos a varios de mis lectores y es más que nada por ellos que estoy hoy aquí. Pensando sobre qué escribir que no sea yo misma y este destructivo clima de desesperación que envuelve a este país y mundo de locos.

A mí la crisis me afecta como a todos. En realidad, me afecta  hace muchísimo más tiempo. Casi nueve largos años. Siempre digo que este drama económico ha "democratizado" mi situación. En vez de ser aquella   pobre pringada, soy una más de los casi seis millones de infelices que engrosan las filas del paro.
En todo caso, ya sea por mi largo entrenamiento y por las circunstancias actuales, no estoy en posición de quejarme. Al contrario, opino que mis oportunidades están empezando a crecer, que hay gente que cree en mí y me apoya y que, tal y como está el patio, es el momento de reinventarse como sea. Todo esto sobre el papel es fácil de decir pero en esa lucha estamos.

Como terapia personal y que recomendaría para las tres cuartas partes de la población (es una opinión, claro está) no veo los telediarios ni leo periódicos y demás. No es que esté a favor de la desinformación, durante diez años trabajé en un diario, muchos de ellos al frente de la sección de Nacional e Internacional, así que estar al día era parte de mi labor profesional. Simplemente, da la impresión de que medios, Gobierno, sindicatos y toda la oligarquía que nos dirige como marionetas, desea que la moral general se hunda del todo. Y no es hablar por hablar. Un pueblo hundido es más manipulable, no se levanta, no se queja y, por encima de todas las cosas, no tiene iniciativa.

Los españoles pecamos mucho de eso. Le dimos la merecidísima patada a un desgobierno socialista que no tenía la más mínima idea de gestionar una crisis económica y, como no había otra cosa, votamos a Rajoy, que no le cae bien a nadie pero como no teníamos opcióna, pues hala, a probar. Éste, además de estar totalmente pez de cómo solucionar tremendo embolado para ayudar al pueblo, tenía el componente añadido de que, además, le importaba un bledo, con lo cual, manos libres para arrodillarse ante el IV Reich y hacerle la ola a los que nos insultan y nos tratan como basura. Primero el oro de los judíos y ahora el... qué sé yo del sur de Europa. Todo sea por el nuevo imperio.

Lo triste es que como buenos españoles, en vez de unirnos, nos dedicamos a tirarnos piedras como si eso solucionase algo. Aunque huyo de las noticias, mato el tiempo sabiendo algo de mis amigos a través del facebook (aquí me gustaría hacer un alegato en favor de que alguien cree una página no política para los que estamos más que hartos de que nos amarguen la vida...) y ahí tampoco te escapas. Es dramático ver cómo los que se sienten socialistas gritan consignas como "si votaste al PP eres un hijo de puta" y estupideces del mismo corte. Como si no supiéramos todos que de aquellos barros vienen estos lodos y que, para colmo, muchos no parecen darse cuenta de que lo que está muerto y enterrado es el sistema político de este país.

Y ya nos veo en las próximas elecciones votando a otro partido político (el que sea, será un timo igualmente, nos venderá lo mismo) esperando que haga un milagro sabiendo que el poder los corrompe de inmediato. Y no aprovecharemos este tiempo para organizarnos, para pensar en candidaturas populares, en nuevas oportunidades para el Estado de Derecho, ése que ya no casi no existe aquí. Un país en el que la enseñanza, la sanidad y los principios más básicos se consideran secundarios mientras se enriquecen los de siempre.

Porque es cierto, somos un país de mediocres, esperando que nos solucionen las cosas, que ocurran milagros, sin iniciativa ni ganas de buscar nuevas perspectivas dejando atrás enfrentamientos y guerras viejas que no sirven para nada.

Y por eso, no porque no tengamos más que políticos-basura (a los que votamos, todos ellos), vamos directos hacia el abismo.

Ojalá los mayas tengan razón, caminemos hacia una nueva era y sea el fin del mundo que conocemos.

Porque éste da asco.




5 comentarios:

José Antonio Castro dijo...

Pero asco de verdad.

Carmina dijo...

Anda que no tienes razón, yo veo el telediario de mediodía, o más bien oigo porque estoy de espaldas a la tele, para lo que hay que ver, pero solo porque mi costilla lo pone y para que contrariarle, pero como tu soy periodista, y hace muchos más años que tu que engroso la lista del paro, y he hecho miles de trabajo y ahora estoy un mes currando y otro en paro, pero nada que ver con el periodismo claro, se puede decir que he buscado otras miras. En fin prefiero huir de la información sesgada y en cuanto a que vendrá otro que lo hará igual de mal no me cabe ninguna duda, y nosotros seguiremos esperando el milagro...

Hyku dijo...

El que hizo el calendario maya era el cuñado de un concejal de la época, visto el resultado...
;-)

ninfasecreta dijo...

Bueno, la interpretación general ha sido bastante simplista. Sí parece que estamos ante el final del mundo tal y comoo conocíamos hasta ahora. Veremos su somos capaces de aprender algo o acabar de despeñarnos... :-)

ninfasecreta dijo...

Muy bien has hecho huyendo del sector, nena, que está más crítico que el país. Te he enlazado, por cierto ;-). Un besito